Es nuestra responsabilidad mantener la vigilancia frente a cualquier forma de negacionismo o banalización del mal
Hoy más que nunca necesitamos altura de miras, contención y respeto. Que el centro de nuestra atención sean las personas afectadas, su memoria y su derecho a un duelo digno.
Hoy corresponde a España ser solidaria con una Europa que se siente amenazada, especialmente con aquellos países que han contribuido de forma decisiva a su prosperidad.